Edinburgh
Hay tantas cosas
que me gustan hoy de tí
Me enamora
Que me ames con tu boca
Me enamora
Que me eleves hasta el cielo
Me enamora
Que de mi sea tu alma soñadora .
No tiene nada de nuevo este sentimiento que envuelve.
Tantas generaciones lo han sentido, las que no estan, las que lo comparten conmigo, que no es ninguna novedad.
Aun asi, te corta la respiracion unos segundos, si el sol, ese chiquillo jugando al escondite, le da por reflejarse en los muros de su castillo al salir de Waverley station.
Se saltan un par de latidos si te encuentras una noche con niebla encerrada en sus callejones, como si al amparo de su piedras y secretos, pudieras encontrar un hogar.
Un pequeño nudo en el estomago se deshace desde la silla de Arturo, cuando observas, sin mirar, el reinado que te ofrece.
No es ninguna novedad, no, pero a mi me sorprende cuando menos lo esperaba.
Yo, que juraba fidelidad a otras, ahora me encuentro turbada por ella. Y me enamora, me enamora ella, me enamora.
Quiero que busques dentro, mientras yo te lo cuento. Quiero que sientas lo mismo que yo.