Hay amenaza de lluvia aquí en mi corazón
Por todas las inclemencias que dejo tu amor
Hay amenaza de fuertes vientos
De tempestades y sufrimientos

Hay amenaza de lluvia aquí en mi corazón
Por este cielo tan triste que dejo tu adiós
Hay amenaza de que mi vida
Se muera por el dolor, como se muere el día
.

Nos ponemos contra las cuerdas y desatamos nuestras peores furias.
Puños de acero que no matan pero si duelen demasiado.
Mejor, cada una a su rincón a esperar a suene la campana.
El respeto es lo último que nos queda, y lo estamos perdiendo...
Jugando demasiado con golpes del pasado,
Memorias de mortero que nunca fueron digeridas.
La distancia y, en este caso, el silencio
Se han convertido en nuestro mejor aliado.
Hagamos uso de ello.