No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.

No ha sido de portazo, ni ha dejado de crujir en su camino de cremallera. Me consta que han oido sus lastimeros quejidos.

No hemos sabido parar la aguja y las ultimas puntadas no han dolido menos que las primeras.

Ha encontrado un retal prestado, una excusa enfundada, un cabo de algun miedo del pasado, y ha creado la telaraña que lo esconde, que lo aprieta contra el pecho.

Y tu, te rebelas y creas estrategias para encontrar rendijas. Mientras yo me entierro en su escondite y me entrego, llena de complejos, de recuerdos amargos, de pasos maldados.

Ya no recuerdo mejores tiempos pasados