Son aquellas pequeñas cosas
Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.
Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.
Cuando los fantasmas del pasado llaman a la puerta, cierro las ventanas, cubro con paños las rendijas, tapono las cerraduras y espero. Oigo mi respiracion y espero.
Espero el estallido de violencia. Pues en algun momento se que algo lo hara saltar por los aires y mi sonrisa forzada se ira con esos malditos fantasmas.
Creo que la llave de esta coraza se quedo olvidada en un cajón, pero ahora es tan dificil recuperarla...
Quiero que busques dentro, mientras yo te lo cuento. Quiero que sientas lo mismo que yo.

lita castellanos dijo
hola
como estas??
bonita poesía...
y como me dijo un cuate el otro día..aveces es mejor regresar enfrentar
a los fantasmas y cerrar los circulos ,ya sabes, cerrar las heridas....despues ya no regresan.
un abrazo
:)
27 Febrero 2009 | 03:48 PM