Desnúdame, juega conmigo a ser
la perdición que todo hombre quisiera poseer
y olvídate de todo lo que fui
y quiéreme por lo que pueda llegar a ser
en tu vida, tan loca y absurda como la mía

En días como hoy, necesito desnudarme.
Que me hables, que me grites, que me calles, que me escribas y me leas, que me calmes.
Necesito tus caderas, que me tatúes tu nombre en la pelvis, que me dibujes con tus yemas y me borres.

Necesito desnudarme, quitarme estas palabras. Llorar y reir. Sentir que nadie puede juzgarme.

En días como hoy, necesito desnudarme.