En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.
Las cosas inertes siempre traen buenos recuerdos de un tiempo lejano. Un perfume, una carta, una figura de porcelana hablan de momentos felices. Las cosas inertes no suelen nombrar aquellos momentos que, a pesar de que también los vivieron, traen ese sabor a bilis en la garganta, ese nudo en el estómago, esa sensación de culpabilidad.

Por eso, cuando lo que trae recuerdos de un tiempo lejano es una persona, me echo a temblar. Porque quizás ese segundo de tu vida ya lo habías lanzado al olvido. Porque quizás no te sientes orgullosa de ese comentario. O quizás, simplemente, aquél tiempo no fué más feliz que éste.
A mi me suele pasar, no tengo la sensación de que un tiempo pasado fué mejor. Más bien prefiero mi presente, lo prefiero ahora y lo prefería entonces.
Me reencuentro con viejos amigos o conocidos y los primeros minutos de conversación traen olores, risas, sabores melancólicos que se van disolviendo con el paso del tiempo. Traen anécdotas divertidas que disfrutas rememorando. Después de un rato, también traen sabores amargos, aquellos que el cerebro te apartó para no seguir doliendo, aquellos que no tenías ganas de recordar. Porque los buenos y los malos recuerdos vienen siempre de la mano... Y son las personas las que te lo suelen rememorar.
Anoche me hubiera gustado mantener aquella fotografia de vosotros, mantener la imagen borrosa de la felicidad de un tiempo pasado. Y en cambio, solo me ha quedado una foto en blanco y negro rasgada por el tiempo, con las caras desfiguradas por el recuerdo.
Y hoy, me quedo aquí, mirando por la ventana, pensando que nada fué un error, pero que hay cosas que es mejor abandonarlas en el olvido.

no olvidar!! sí asimilar...no hay error sin aprendizaje, así que vivan los errores...pero asumidos.
Un tiempo pasado fué mejor.
Creo que esa frase resume algo que esta sumergido en lo más profundo de la mente humana, una creencia con visos de ancestral, tan constante, tan presente, tan nuestra. Esa creencia, esa fé oculta y profunda en ello, es parte del ser humano, y hemos de aprender a convivir con esa idea inherente a nuestra humanidad.
Esta bien abrir de cuando en cuando el baúl de los recuerdos que todos tenemos en el cerebro,mas porque echar la vista atrás cuando cada dia tienes nuevas emociones que aprender?
Bueeeeeeno...yo diría que eso del olvido no es tan voluntario como creemos, Pau.
Lo cierto es que son las frases, caras, hechos, cosas, etc. las que deciden por nosotros cuando pasa el tiempo. Unas dicen "me acabé para ti" y otras "abre la mochila, que voy".
Que razón tienes, Nepo...
Pero parece que cuando son cosas inertes podemos controlar mejor los recuerdos, ¿no?
Nos creamos una especie de lista negra en la que ponemos los momentos que deberian ser lagunas.
Besitoss
encontré tu blog por casualidad, y ya me animo a opinar sobre tu post: realmente es bueno recordar, sin anclarse en los recuerdos, para seguir aprendiendo de nuestras acciones, nuestros errores y nuestros aciertos.
Pero anclarse, nunca! porque ésa es la peor manera de envejecer y madurar, es la pérdida de tiempo más irracional que existe (a pesar de que hay muuchas formas de perder nuestro valioso tiempo).
La vida está para gastarla, no para malgastarla recordando. Hay que edificar.
Un beso, seguiré leyéndote.
Yo siempre digo cuando me dicen
" Cualquier tiempo pasado fue mejor "
que eso no siempre podemos certificarlo, con lo que contraataco con un sencillo:
" Cualquier tiempo pasado fue anterior."
Eso es lo único de lo que podemos estar seguros.
Bonito blog, puedo espiarte por esta ventana? Si quieres puedes mirar por la mía ;)
D.L.
es lo unico que me ha llegado en toda la noche. Piensa solo en ser feliz. es lo unico QUE nos queda... UN BESO