Podría ser más educado
pero, el alma sólo entiende de emoción
y si hay Dios, seguro entiende de emoción

No he sido capaz de imaginar cómo puede existir este universo sin la existencia de un ser superior...(Es lo que tenemos los de ciencias que somos incapaces de creer que las cosas ocurran de forma espontánea).Me da igual el nombre, o la forma, en mi interior estoy convencida de que existe algo que es más fuerte que nosotros, que nos impulsa hacia la vida o nos destierra hacia el olvido.

Y sin embrago, no creo en las iglesias, aquellas que aseguran que para creer en ese superior tienes que cumplir una serir de ritos (todas lo hacen, no conozco ninguna que no te "recomiende" algo) o requisitos.No creo en los sacerdotes que aseguran conocer los pensamientos de Dios, mientras prohiben esto o lo otro.

¿Y esto a que viene? Os preguntareis...

Viene a que el Viernes tuve una boda, una boda religiosa, con su novia vestida de blanco nuclear, con su iglesia llena de flores, con su sacerdote viejecito y sus monaguillos.
El vienes tuve una boda y todas mis creencias se confirmaron mientras un señor de pelo blanco y arrugas en la frente aseguraba que a pesar de las nuevas leyes divorcistas, mis amigos seguirían casados a los ojos de Dios.

En mi interior solo se oía una voz gritar: "Que hable de los matrimonios gays, que hable de los matrimonios gays!!!", deseando poder levantar ágilmente el dedo corazón de mi mano derecha mientras se oían mis tacones alejarse. Pero eso no ocurrió (Gracias a Dios) y se limitó a intentar disimular que nadie contestaba a sus palabras durante la misa, y que únicamente 4 personas tomaron la comunión.

La iglesia pierde adeptos

Y lo peor, es que ellos no se dan cuenta... ¿Mantendrán sus leyes pasadas de moda, seguirán codenando el preservativo, el aborto o a los homosexuales o dentro de 100 años pedirán perdón como ya lo hicieron antaño?
Mi apuesta es por su desaparición, por la suya y por la de tantas iglesias de este mundo. Mi apuesta es por una sociedad que no necesite una iglesia para saber lo que está bien o lo que está mal, por una sociedad que no tenga que mantener a sacerdotes "mari-sabidillos" que solo conozcan la palabra "condena" y "prohibido".

Señores, hagan sus apuestas, el cielo está en juego...