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La Coctelera

Reciclar

Escucha:se que no debes pensar
porque he tardado tanto en conocerte
tu sabes que no se aprende a volar tan facilmente
y que ademas el viento nunca miente...

Demasiado tiempo sin publicar, se que hace mucho que no necesito reciclar mis emociones.

Convertir aquello que me pesa en el alma, en algo que puedo reconocer y no avergonzarme.

Me pesan estos sentimientos como piedras en el estomago, me duelen estos pensamientos como agujas en el corazon. Echo de menos palabras de consuelo, tiempos mas faciles, respuestas a estas preguntas que bombardean de madrugada.

Quisiera ser mas fuerte, y tal vez, tener mas fondo. Poder esconder las frases dolorosas, las ideas hirientes, los momentos incomodos. Guardarlas en el fondo de mi alma por todos nosotros, echar la llave al fondo del mar y olvidarme.

Quisiera que todo fuera mas facil. Que esta presion de mi pecho se fuera como ha venido. No tener que odiar el siguiente paso, como si la tortura fuera completamente inevitable.

Necesito reciclar toda esta basura antes de que se haga mas grande, antes de que todo esto me venza y lo psicologico se haga fisico.

Una vez mas, querido blog, imploro a tus poderes sanadores.

Marea de temores

Yo no se si me sucedera
sueños que se hagan realidad
como el que hoy
tengo en mi corazón latente
desde que esta
tal vez te permanecera
sueño que sueño que se haga realidad
como lo que estoy dibujando
entre mis canciones
y ya que esta
mientras que este
no dejare de soñar un poco mas.

Cuando las burbujas se disparan en mi vientre y tengo la certeza de tu movimiento o cuando tu padre ilumina mis mañanas con sus ilusiones como faroles hablando de tu futuro, de tu presente y de nosotros.

Cuando, ojeando los catalogos, encuentro miles de objetos que me gustaria regalarte, o simplemente en las horas bajas, cuando estos cambios de humor me superan y se abre demasiado mi mente.

En cada uno de esos momentos esta marea de sensaciones me sobrepasa, del amor al temor en un segundo. Y me pregunto si sabre estar alli para cuidarte.

Si sabre ser como hasta ahora he sido.

Una buena persona casi siempre.

Una buena hija, espero.

Una buena amiga, o al menos lo he intentado.

Una buena esposa hasta ahora.

Y una buena madre?

No se puede fallar sin al menos haberlo intentado.

Edinburgh

Hay tantas cosas
que me gustan hoy de tí
Me enamora
Que me ames con tu boca
Me enamora
Que me eleves hasta el cielo
Me enamora
Que de mi sea tu alma soñadora .

No tiene nada de nuevo este sentimiento que envuelve.

Tantas generaciones lo han sentido, las que no estan, las que lo comparten conmigo, que no es ninguna novedad.

Aun asi, te corta la respiracion unos segundos, si el sol, ese chiquillo jugando al escondite, le da por reflejarse en los muros de su castillo al salir de Waverley station.

Se saltan un par de latidos si te encuentras una noche con niebla encerrada en sus callejones, como si al amparo de su piedras y secretos, pudieras encontrar un hogar.

Un pequeño nudo en el estomago se deshace desde la silla de Arturo, cuando observas, sin mirar, el reinado que te ofrece.

No es ninguna novedad, no, pero a mi me sorprende cuando menos lo esperaba.

Yo, que juraba fidelidad a otras, ahora me encuentro turbada por ella. Y me enamora, me enamora ella, me enamora.

serie cosas que explican mejor las canciones

Dedicada a los que todavia no han visto su mapa de cicatrices y a los que, como yo, han sabido salir del caparazon...

Hoy vuelvo a encontrar mi corazon
que lo tenia escondido dentro de un cajon
cerca del afecto y del manual de como hacerme un hombre
y lo pasé tan mal mirando alrededor
estando tan perdido falto de ilusion
cerca del preligro, sin equilibrio y perdiendo el norte

y hoy me pregunto porque?
me quise tan poco, y me encerré
dando vueltas y vueltas a algo que yo creé!!

Y por pensar tengo un millon de cicatrices
soy un escudo, soy hipersensible una barrera al corazon
y no me gusta haber estado así de triste
por paranoias yo me hice esas heridas en mi interior

Que gran liberacion que siento hoy
al recorrer poquito a poco el corazón
que esta mas fuerte sabe que quiere y ya no se esconde

Que grande es vereme hoy sin lo anterior
sientiendome tranquilo siendo lo que soy
inofensivo, sereno, amable y cariñoso

y hoy me pregunto porqué?
me quise tan poco y me encerré
dando vueltas y vueltas a algo que yo creé

Y por pensar tengo un millon de cicatrices
soy un escudo, soy hipersensible una barrera al corazon
y no me gusta haber estado así de triste
por paranoias yo me hice esas heridas en mi interior

Un millon de cicatrices - El canto del loco

Circulos Concentricos.

All I needed was the love you gave
All I needed for another day
And all I ever knew
Only You

Circulos concentricos, en eso nos hemos convertido.

Ayer mientras me decias esas palabras, yo te contestaba "circulos concentricos".

Y no solo concentricos, pero paralelos en el eje Z, separados unas micras. Compartiendo X e Y. Tan unidos, tan cercanos, tan iguales.

Luchando codo con codo, sobreviviendo las mismas historias. Cuidando el uno del otro.

Concentricos, amor mio, porque el mismo centro somos nosotros. El uno para el otro y los dos el mismo. Girando entorno al otro y el otro en torno al uno.

Dos pero circulos concentricos.

Un nosotros completo

Cuando todo se derrumba como un castillo de naipes
la marea viene y va
cuando todo van tan fino como un hilo de seda
la marea se va pero volverá.

Cuando el túnel nos asusta con el negro de su boca
hay que armarse de valor
para atravesar sus tripas aunque el miedo nos castigue
para ver salir el sol.

Al otro lado de la pantalla, todo se ha quedado quieto: los emails, los comentarios, los chats pasados. Las palabras gravadas a fuego en nuestras memorias, aqui se muestran tal cual eran, como fueron enviadas, tecleadas o leidas por primera vez.

Al otro lado de la pantalla todo esta tan quieto, que dependiendo del dia en el que lo visite puedo leer mucha alegria y demasiado dolor.

Al otro lado de la pantalla se ha quedado mucho de lo nuestro, lo que fuimos, lo que somos, los cimientos del ahora y los baches del camino.

Al otro lado de la pantalla, tu, yo y un nosotros completo. Sin medias tintas, sin censuras, sin mentiras.

Volver

Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra.
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...

Volver con la sonrisa completa, con dolor en las mejillas de tanto sonreir.

Volver con el corazon pequeñito, del tamaño de un lacasito y atrapado, bien sujeto, para no verlo salir. Los latidos lo entorpecen, resuenan en todo mi cuerpo, y acompañan mi sonrisa mientras entramos en la ciudad.

Volver, y no estar de vuelta, porque ahora solo somos visitantes. Pero sentirte como en casa y querer volver-volver.

Volver a los amigos, al calorcito en el alma, a las conversaciones eternas, a las promesas que se van a cumplir.

Volver a ser nosotros como eramos antes, viajar en el pasado con el conocimiento del presente.

Volver, volver, volver.

Amistad a lo largo

Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.

Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más:
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.
Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
-ésas que ya no dicen cosas-,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.

Pero callad.
Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que nos sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.

Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

- Jaime Gil de Biedma